Jorge Lomar

La aceptación del ahora te invita a percibir la vida tal como es, no como te gustaría que fuera, o como hubieras imaginado que fuera, ni como te conviene para tu mayor comodidad o bien para mantener éste o aquel disfraz.

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Ventajas personales del crecimiento humano

A muy grandes rasgos, tradicionalmente han existido dos posturas típicas y contrapuestas que definen claramente los rasgos del comportamiento humano al respecto de una situación dada: estilo proactivo y estilo reactivo.

El estilo proactivo es el característico del crecimiento humano, mientras que el estilo reactivo es la raíz del estancamiento humano. Entre ambos estilos nos debatimos constantemente, si bien se puede aprender perfectamente a ser proactivo. Consiste en tomar conciencia de uno mismo y cambiar los hábitos fundamentales de pensar, hablar y actuar.

Primeramente veamos en qué se basa el estilo reactivo. Cuando una actitud está establecida en patrones de baja confianza, es decir, cuando se basa en el temor, la mente evita la innovación ya que supone un riesgo. En situaciones de baja confianza no es posible la creación, y por tanto se da la re-acción. La re-acción implica volver a hacer aquello que ya se hizo en una situación similar. Nuestra mente más primitiva e instintiva funciona de modo reactivo, ya que pretende dar una salida rápida ante un problema básico de supervivencia. Revisa los patrones de comportamiento ya utilizados y los repite en situaciones similares.

Aunque nos cueste creerlo, Goleman ha demostrado que seguimos gestionando nuestras emociones de acuerdo a la reacción de nuestra mente primitiva aunque en nuestra sociedad la supervivencia se de por sentada. No nos tenemos que defender de depredadores ni tenemos que cazar a nuestras presas al acecho –al menos, no deberíamos hacerlo.

El tipo de respuesta reactivo crea ciclos repetitivos en las vivencias de las personas. Mientras que la vida es constante cambio y desafío, oportunidad pura en cada instante, si el individuo prefiere utilizar siempre los mismos procedimientos sin fluir en el cambio, las oportunidades se alejan y la persona queda sumida en circunstancias repetitivas: relaciones disfuncionales estancadas en los mismos problemas sin resolver, trabajos rutinarios sin creatividad, emociones estancadas en patrones infantiles, escasa maduración interior, imposible autorrealización… Finalmente es más que probable que el individuo se tope con un gran vació existencial al no hallar sentido alguno en su vida.

"El estilo reactivo tiende al aislamiento, al estancamiento y a la falta de sentido."

Ahora veamos el estilo proactivo. Proactividad no significa hacer muchas cosas, ni hacerlas rápidas, ni siquiera significa tomar la iniciativa. Proactivo es primeramente actuar de acuerdo a la propia conciencia: al conocimiento personal, a la brújula emocional interna y a los valores humanos que la persona representa.

La persona proactiva se basa en su propio punto de vista, aunque guste de conocer la mayor cantidad de puntos de vista posible, finalmente debe elegir un comportamiento sin dejarse llevar por la opinión general –que normalmente está basada en la continuidad, en lo reactivo. Por tanto, la proactividad es la característica básica del líder por definición.

"La proactividad es la actitud que conecta quien  eres con lo que haces, tus valores con tus acciones. Es la vía que te permite ser quien realmente eres."

Ser proactivo implica un cambio de paradigma con respecto a la tendencia social acomodada y victimista. El primer paso hacia la proactividad es estar dispuesto a cambiar, a dejar de ser “uno más” para ser un ser humano auténtico. Este cambio implica en si mismo un cambio de paradigma, y un consecuente entrenamiento posterior.

Todos los cursos, talleres y conferencias que imparto facilitan este cambio de paradigma y su correspondiente entrenamiento mental y actitudinal posterior para llegar a ser proactivo.

¿Cuáles son las ventajas de ser uno mismo?

La principal consecuencia del crecimiento humano se basa en una mayor felicidad percibida, definiendo la felicidad –es preciso- como la ausencia de sufrimiento. Aunque se pueda desglosar esta consecuencia en un sinfín de ventajas, la base del crecimiento humano es la disminución del sufrimiento.

La disminución del sufrimiento facilita enormemente una actitud sinceramente positiva y proactiva ante la vida, de modo que cada vez es más fácil crecer como ser humano.

La persona que se han formado interiormente se relaciona de un modo seguro y auténtico con los demás. Espera encontrar a un ser humano delante, y sabe lo que eso implica. Consideran la comunicación una acción de unir, nunca de separar. Sabe de la oportunidad que el otro ser humano le brinda para ampliar su comprensión.

Las técnicas ahora si funcionan donde antes fracasaban. Al fin y al cabo, las técnicas son secundarias comparadas con el cambio de paradigma que implica ser proactivo. Una persona que actúa en base a principios de crecimiento humano, comienza a aplicar con maravilloso resultado las técnicas de comunicación que el sentido común hace evidentes y fácilmente aplicables. Lo importante, muy por encima de la técnica empleada, es la intención que la comunicación tiene. Si esta intención es colaborar, innovar, unir y crear, sin duda las técnicas de comunicación se caen frente a la pura transmisión emocional de un mensaje enviado desde adentro.

“Los mensajes enviados desde dentro, llegan adentro.”

Para resumir un conjunto de ventajas evidentes de ir haciéndonos proactivos, podemos cifrar:

Relaciones auténticas.

  • Efectividad.
  • Autorrealización.
  • Autoestima.
  • Honestidad.
  • Creatividad.
  • Libertad.
  • Paz.

  

¿Qué nos impide ser proactivos?

Una vez que una persona toma la importante decisión de ser proactivo, tan solo se encontrará con la oposición del ego [básicamente, una especie de miedo a dejar de ser el que eras], que constantemente nos invitará a abandonar nuestro empeño de ser distinto y auténtico.

El ser humano funciona por hábitos, o dicho de otro modo, por adicciones. Ya sean hábitos o adicciones, ya sean negativos o positivos, este es el modo en el que nos manifestamos. Cambia tus hábitos y estarás cambiando tu destino. Sobre todo, desde una perspectiva mental, los hábitos de pensamiento son los determinantes de nuestro futuro. Tu conciencia actual es la semilla de tu experiencia futura.

De modo que aquello a lo que te niegas a cambiar sumado a los hábitos que te forjas conscientemente configura tu nivel de crecimiento.

Nos impide ser proactivos las adicciones, los apegos, el temor básicamente, unidos a una especie de desesperanza que surge al contemplar un mundo aparentemente sin sentido. Para poder dar sentido al mundo que contemplamos necesitamos interpretarlo de otra manera. Esto es lo que se llama un cambio de paradigma.

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